-¿Qué características tenia tu papá que no son tan conocidas?

Es difícil agregar más cosas porque hace 40 años que Agustín se nos fue, pero yo como hijo lo recuerdo a mi viejo como un tipo muy cariñoso y tremendamente humano y solidario. Quizá lo que agrego a lo que ya se conoce es lo que ahora de adulto pienso yo, que tiene que ver con una situación particular cuando en Córdoba estaban los Comandos Libertadores de América. Estos grupos operaban asesinando a las familias de los seres políticos y sindicales que perseguían, como la familia Pujadas o el asesinato del hijo del dirigente sindical Raimundo Ongaro o cuando lo asesinaron a Atilio López vilmente en la calle, Agustín en esos momentos estaba en la clandestinidad y su familia, nosotros, estábamos solos en una casa de un barrio de la ciudad de Córdoba. Siempre pienso en la impotencia de aquel hombre, que tanto luchó contra la adversidad de las dictaduras, que tuvo que soportar esa situación donde en cualquier momento los genocidas podían tocar a sus seres más queridos. Es decir, era tan cobarde el ataque de estos grupos que iban directo contra sus familias. Y pienso en esa impotencia y me resulta inimaginable esa situación que vivió nuestro Agustín.
-Para todos los sectores de trabajadores de la energía de FeTERA, como los de Luz y Fuerza, pero también hay petroleros, energía nuclear, químicos, jubilados, ex ypefianos, mineros, etc., el Gringo Tosco sigue siendo un referente y un símbolo.

Yo trabajo en la empresa de energía que opera en Córdoba y siento lo mismo. Yo me considero uno más como cualquiera de ellos. Por una situación aleatoria de la naturaleza me tocó ser hijo de este incomparable hombre y a esta altura del partido, más allá del orgullo que tengo por ser su hijo, lo siento como un luchador y un compañero. Creo que lo que pudieron hacer los trabajadores de los ’60 y ’70 es unificar todas las fuerzas de los trabajadores de la energía en este caso, aunque unificaron muchos más y a los estudiantes, en contra de la opresión, la represión, la explotación, los generadores de deuda y pobreza del país. Y lo hicieron sobre la base de la sustentación política: la honestidad, la entrega, la transparencia, aunque se diga que estos valores no son los que hay que rescatar yo creo que son fundamentales para rescatar de esta generación porque son los cimientos de todos los otros valores.
-¿Qué otros valores?

Que los trabajadores participen en la construcción de la sociedad como se tenía en el Sindicalismo de Liberación, donde los sujetos no estaban solamente para poner la fuerza de trabajo sino también para ser los protagonistas de la construcción de nuestra vida, de nuestro pueblo y del bienestar general. Estos son los valores que aquella generación nos dejó y hay que tratar de unificar todas las fuerzas y dejar de lado el egoísmo y las cuestiones personales, algo muy complejo de hacer. Aunque es el legado principal de esta generación.
-¿Qué líneas de continuidad hay entre esa generación para traer a la actualidad?

Los momentos históricos de los ’60 y ’70 y la actualidad no son muy distintos en cuanto a los valores generales y en cuanto a la problemática social de Argentina. Las grandes potencias imperialistas luchan por quitarnos a nosotros los recursos y explotar a los países como el nuestro y esto genera pobreza. Dentro de cada país como Argentina existen actores que son funcionales a estos grandes intereses. Esos actores no sólo son la oligarquía, sino que hay sindicalistas y, por supuesto, empresarios, que juegan para esos intereses sin importarle el bienestar del pueblo. La burocracia sindical existió en los ’60, en los ’70, pero existió antes y ahora también existe. Lo mismo para el Sindicalismo de Liberación. La diferencia entre el ayer y hoy es como que estamos más mezclados en un ambiente democrático donde no están bien claros los actores. Esto hace muchísima más compleja la situación para los que luchamos por la liberación nacional. Así aparecen las diferencias entre los trabajadores y nos vemos fracturados. Pero estoy seguro que en cada agrupación, en cada sindicato del país existen trabajadores que no se entregan, que no son burócratas.
-Teniendo en cuenta al Sindicalismo de Liberación ¿Cómo es la lucha hoy?

La lucha de los trabajadores y el pueblo sigue siendo la misma como fue antes, contra la explotación, contra la miseria y la pobreza, ahora con la cantidad de policías que hay en la calle que nos venden que va a haber más seguridad o el problema del narcotráfico y el bombardeo a la conciencia de la población con los medios de comunicación, entre otras cosas. Esto tiene que ver con la dominación, el imperialismo y la lucha por la independencia económica. Pero la lucha continúa como lo dijeron los compañeros y compañeras de los ’60 y ’70, pero ahora hay que tratar de identificar e identificarse.
* Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina.